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© Yao Li

Ladrillos vistos que ofrecen protección antisísmica

Para garantizar la protección de las personas y los edificios durante los periodos de actividad sísmica, es fundamental construir aplicando técnicas de construcción antisísmicas. Al ser el mayor productor de ladrillos del mundo, Wienerberger ha hecho frente a este reto involucrándose en proyectos de investigación internacionales sobre el diseño y la construcción de estructuras de ladrillos en zonas amenazadas por la actividad sísmica. Tras muchos años de investigación, Wienerberger ha desarrollado una solución para áreas propensas a terremotos.

El ladrillo perforado hecho a mano (PHM, por sus siglas en inglés) es un tipo de ladrillo especial cuyas propiedades lo hacen especialmente adecuado para zonas propensas a terremotos. El principal objetivo de este producto es proteger la vida de las personas y los edificios durante los periodos de actividad sísmica. La mampostería de ladrillo visto se puede reforzar introduciendo una fuerza más tensil y flexional que ofrezca una mejor protección sísmica. El ladrillo PHM ha aumentado considerablemente la ductilidad y capacidad de disipación de energía en comparación con los ladrillos convencionales.
Normalmente, la fuerza flexional está limitada por la fuerza de adherencia entre las unidades de mampostería y el mortero. La fuerza compresora de los ladrillos convencionales es adecuada para situaciones normales y se pueden colocar en paredes con cámara de aire no reforzadas con dos capas de mampostería. Para soportar las cargas del viento, se requieren uniones entre la fachada de ladrillo visto y la estructura de respaldo. Este método se puede aplicar en zonas sin riesgo sísmico o con riesgo moderado.

En regiones de gran actividad sísmica, se requieren ladrillos vistos con una ductilidad mejorada gracias a su refuerzo. Las directrices de construcción también establecen una cantidad mínima de refuerzo en estas áreas. En caso de un terremoto, la energía se disipa mediante dicho refuerzo, lo que garantiza la seguridad y estabilidad de la pared. Con este método de construcción, el refuerzo se encuentra en la unión horizontal, a menudo en forma de “escaleras” prefabricadas. Las tres grandes perforaciones de los ladrillos PHM también permiten el refuerzo vertical. La mayor capacidad de disipación de energía, la ductilidad y el refuerzo de los ladrillos PHM hacen que sea una opción ideal para una fachada que deba soportar el impacto potencial de actividades sísmicas en zonas propensas a terremotos